cancer

 

 

moffit10

 

La vida es impredecible.

Cuando escuchas el diagnostico, no sabemos como reaccionar, sientes que  todo se ha paralizado…  son tantos los sentimientos que desbordan desde  lo mas profundo, una furia inevitable de no saber como lidiar ante esta  situación.  Lloras hasta que no haya ninguna gota en tus ojos.

No es fácil lidiar con los sentimientos, a veces te sientes vulnerable ante  todo, la mente comienza a jugar contigo y es cuando hay que ponerle freno. Manteniendola ocupada, siempre alimentandote de fe, de ánimo,  no dejar que esos sentimientos de la depresión llegue a ti. Buscar ayuda si  es necesario.

Nadie sabe cómo exactamente te sientes, ya que todo el mundo reacciona diferente y es una cosa personal, es muy profundo, muy tuyo.
Cada situación es diferente. Todo sucedió tan rápido que se siente tan confundido. Tuve que cavar profundo y encontrar mi fe y comprender todo sobre mi diagnóstico.
La mayoría de los días ni siquiera pienso en mi cáncer.
El cáncer no va a definir mi vida o lo que soy.

Dios ya ha definido mi vida.
El miedo es una emoción, cuando te entregas al amor de Dios y a la oracion para que te saque fuera de la oscuridad, encontrar la fe, el amor y el apoyo en otros.
Involúcrese con un buen grupo de apoyo de familiares y amigos.
Vive al máximo,y vive un día a la vez.
Nunca es fácil.
Una vez que tienes el cáncer afecta a todo el mundo que te rodea.
No importa lo malo que es… siempre hay que ser positivos y encontrar lo que verdaderamente importa.

Encuentra la luz, el coraje de ser fuerte de lo que viene o lo que está a punto de suceder.  Nunca renunciar a la lucha.
A veces el miedo te hara ver cosas que ni siquiera estan ahí, tienes que parar y argumentar contigo mismo, con tu mente y empezar a aceptar, dejar que la fe sea más fuerte que el miedo y afferarte a lo que más amas. No importa cuántas veces te tropiezas y caes Dios está ahí a tu lado.

ESTAS AQUÍ

Por: Magda L. Grindstaff

Una nueva jornada me esperaba.

Sentía miedo al no saber lo que me esperaba. 

Cuando sentía

que por mis venas corría

un fuego que me quemaba

y un frio que mi cuerpo sentía…

No entendía lo que me pasaba…

Sentía algo diferente en mi cuerpo…

Derramé un mar de lágrimas….

Tenía miedo…

A veces pensaba que me habías olvidado…

Cuando estaba sola y sin fuerzas de seguir.

Luego sentí una brisa susurrándome en mis oídos “que no tuviera miedo y de que no estás sola”.

Sentía como el sol me abrazaba con su calor.

Vi como las olas borraba todas mis penas.

Aunque no te sentía…

Aunque no te veía…

Aunque no te podía tocar…

Pero mi corazón latía fuerte sintiendo tu presencia, mi Dios.

Sentía como tu amor se desplegaba en todo mi ser.

Mi fe se apoderó de mí.

Ví, como las noches, se convertía en amaneceres.

Como las tormentas, se calmaban y veía un arcoíris entre cielo gris.

Jesús estas aquí.

Te siento cerca, dándome la mano bendita, para levantarme en cada caída.

Eres tan grande mi Jesús que quisieras que muchos vieran la luz entre tanta tinieblas.

Estas aquí…

Cuando no tenía fuerzas, levanté mis manos, mirando hacia el cielo y sentía como mis cargas se iban, sentía una magia que me levantaba.

Mis lágrimas, se convertían en sonrisas.

Estas aquí…

Sentía que me decías: “abraza la fe y a la esperanza y aquí estoy Yo”.

Estas aquí,

eres mi Dios;

Quiero escribir y seas conocido entre mis escritos.

Quiero que vean la luz que llevas entre las noches y días.

Estas aquí…

quisiera que todos

sientan Tu presencia y abran las puertas a la fe.

La vida nos pone a prueba para que veamos las lecciones que hay detrás de ella.

Alimenta tu fe para que tus miedos se desvanescan.

Vivir un dia a la vez, dejar lo negativo y siempre estar positivo ante todo.

Confia en la fuerza de tu mente y tu corazón y ante todo Dios es mi roca.

Animo estamos contigo.